“El sonido retumbaba en mis oídos, tenía la garganta apretada y los ojos cerrados.
Era esa, sí, era esa la canción que cantamos tantas veces,
con la que nos reíamos estúpidamente del futuro y del presente,
con la que nos tomábamos de las manos mirando al frente.
Todos gritaban la letra. Todos saltaban descontrolados.
¿y yo? yo sólo seguía con los ojos bien cerrados.
Ese montón de canciones y esa letra sobrevalorada fueron todo nuestro mundo.
Esa cama donde inventamos mil veces la forma de decir te quiero,
esos abrazos donde las notas que salían de tu guitarra me acunaban hasta dormirme.
Eso recordaba mientras estaba entre miles de personas que me gritaban tu canción.
De tus ojos cuando me querías, de cuando supiste despedirte,
de cómo, a tu manera, nunca dejaste de quererme.
De pronto abro los ojos, me sacudo el recuerdo porque o si no me muero de tristeza,
y pido que entre estas miles de personas, estés tú.
Y te duela de la misma forma escuchar este soundtrack.
Deseo que estés en este mar y me mires de lejos, sin tocarme,
y pienses lo mismo que yo : hoy no tengo pretextos ni disculpas para cantarte a ti."
No hay comentarios:
Publicar un comentario