sábado, 23 de julio de 2011

No importa

Día oscuro, con un poco de sol.
Ningún mensaje, ninguna llamada.
Las 6 de la tarde. Ganas de hacer nada.
Un montón de pensamientos, pero nada concreto.

Se siente abrumada, no sabe qué hacer.
Enciende un cigarro, y mira hacia el cielo.
No sabe qué ha logrado, solo ve recuerdos en su mente de momentos felices,
pero que ya no sabe si son reales, o si es que los imaginó.

Piensa en que algún día sintió lo que era amar,
pero no está segura, ni tampoco de que volverá a sentir lo mismo alguna vez.
"Te quiero" "Te amo" lo escucha. ¿Fue ahora? ¿Fue ayer? ¿Fue hace un año?
No sabe si escucha el mismo sonido de su voz, o se la imagina distinta.
¿Más grave o más aguda?
No importa, ya no existe, ya no significa nada...
Piensa en que quiere algo más para su vida,
que no quiere seguir pensando.
Abre una puerta de su casa, una pieza oscura.
Ve un leve brillo en algo de metal, y ya sabe lo que quiere hacer
Las ruedas desinfladas. El manubrio repleto de telarañas.
No importa, ya nada le importa, solo sabe que eso hará
que no piense, la ayudará a perderse
en el roce del viento en su cara
en lo que cantan los rockeros argentinos
en el humo del cigarro cuando descanse y que sabe que le hace mal.
Pero no importa, da igual.

Logra su objetivo, se despeja.
Pero sabe que tarde o temprano, el vacío se hará presente
hasta que no sea llenado por lo que alguna vez existió,
por ese maldito que le tatuó su nombre
no en la piel, sino que por dentro
tan profundo que ni ella puede llegar a aquel lugar.

Pero no importa, se dice a ella misma, algún día...

/pb

2 comentarios: