lunes, 8 de octubre de 2012

La semana sin facebook

Hace como 2 semanas tomé una decisión, en realidad 2 grandes decisiones que pueden cambiar muchas cosas acerca de mi futuro. Y estas 2 decisiones las incluí dentro de una manda, ya que pareciera ser que al único que le hago caso es a Dios.
Primero: Dejar de fumar hasta fin de año, y espero, definitivamente, por todos los efectos nocivos que implica fumar.
Segundo: No conectarme a Facebook en la semana (de lunes a jueves, ya que viernes en la tarde sí lo reviso). Sí, quizás suena un poco extrema mi decisión, pero me estaba dando cuenta de que perdía demasiado, pero es que DEMASIADO tiempo metida en Facebook haciendo NADA. Y peor aún, no lograba concentrarme después de haberme metido, ya que estaba pensando en las nuevas actualizaciones que se pudieran estar generando. Sí, si sé lo que estás pensando: "Adicta". Claro, en eso me estaba convirtiendo, en una adicta, día y noche dependiente de la famosa red social, y la verdad es que nunca me he considerado muy interesada en las vidas ajenas, pero esa página tiene algo que te hace querer ver más, y más, y enterarte de más. Pero me saturé, principalmente porque me dí cuenta de algo: estaba dejando de hacer muchas cosas por estar pegada en una estúpida página. Y no hablo solamente de estudiar o de las responsabilidades. Hablo de tiempo con la familia, tiempo para conversar con mi hermana, tiempo para conectarme, incluso, a otras páginas web que pueden ser tanto y más interesantes que facebook, tiempo en crear e imaginar nuevos proyectos, tiempo de conversar con amigos reales y no virtuales, en estricto rigor, estaba PERDIENDO EL TIEMPO.
Por otro lado, me dí cuenta de otro fenómeno que ocurre, y que quizás es el que genera más adicción: te hace creer que eres cercano a ciertas personas, con las cuales tienes poco o nada de interacción en la vida real. Te hace sentir cercano también a gente que no ves hace 5 años desde que saliste del colegio, sin embargo esta página es capaz de actualizarte de todos los detalles de su vida: cómo ha cambiado, dónde vive, situación social, con quién habla, qué le gusta, etc.
Y al tomar consciencia de esto, me doy cuenta de que quizás no quiero saber tanto de personas que no veo nunca, en el fondo, no me quiero sentir cercana a gente con la cual no lo soy, y que este "mundo virtual" en el cual compartimos nos crea un enlace falso, porque una vez que apagas el internet, apagas el computador te encuentras dentro de tu casa, dentro de cuatro paredes, y ¿quién de esos personajes de facebook está ahí al lado tuyo haciéndote compañía? Es como si fuera un juego de computador, nada más que eso. No tergiversemos la realidad; la realidad no pertenece a internet, pertenece a lo tangible, a los humanos de carne y hueso, que físicamente se encuentran al lado tuyo y que realmente son capaces de brindarte una mano, que se ríen contigo, etc.
No confundirse...
Aún siento que puedo seguir desarrollando la idea, es más, la voy a desarrollar mejor cuando tenga más tiempo y esté menos cansada...

/pb

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